"Me levanto hoy con una fuerza poderosa:
la invocación de la Santísima Trinidad,
la fe en las tres Divinas Personas
y la confesión de la Unidad del Creador de la creación.
Me levanto hoy con la fuerza de Jesucristo,
hijo de María siempre virgen,
con la fuerza de su bautismo,
la fuerza de su crucifixión y su sepulcro,
la fuerza de su Resurrección y Ascensión,
y con la fuerza de su retorno, en la Parusía,
para hacer Justicia.
Me levanto hoy con la fuerza del amor de los querubines,
de la obediencia de los ángeles
y del servicio de los arcángeles;
con la fuerza de que mi esperanza en la Resurrección hallará recompensa,
y con la fuerza de las oraciones de los patriarcas,
las profecías de los profetas,
las palabras de los apóstoles,
la fe de los mártires,
la inocencia de las santas vírgenes