Madre del amor hermoso.
Virgen de la Pureza
de la misericordia y de la ternura.
Señora del amor limpio y casto.
Bendice a nuestros niños,
a nuestros jóvenes, a los solteros o casados.
Haznos dóciles a imitar tu generosidad.
Enséñanos a caminar
en la fidelidad al Evangelio
para que la palabra Orada, Encarnada,
Celebrada y Testimoniada,
sea vivida en el corazón de cada familia
en la fidelidad y respeto de los esposos,
en la comprensión y formación de los hijos,
en la actitud valerosa y perseverante
de los jóvenes para saber vencer
las tentaciones del presente
y encaminar sus vidas hacia la plenitud de la gracia.
