Oh Dios! Que enseñaste
a la bienaventurada Santa Eduvigis
a renunciar de todo corazón
a las pompas del mundo,
por seguir con humildad
el camino de tu cruz;
concédenos por sus méritos
que aprendamos,
a ejemplo suyo a menospreciar
las perecederas delicias de este siglo
y a vencer por tu amor
todas las adversidades de esta vida.
Seguir Leyendo...
a la bienaventurada Santa Eduvigis
a renunciar de todo corazón
a las pompas del mundo,
por seguir con humildad
el camino de tu cruz;
concédenos por sus méritos
que aprendamos,
a ejemplo suyo a menospreciar
las perecederas delicias de este siglo
y a vencer por tu amor
todas las adversidades de esta vida.
Seguir Leyendo...
