(San Alejo es Patrón de:
mendigos, enfermeras,
peregrinos, viajeros)
¡Oh gloria de la nobleza romana
y verdadero amador de la pobreza
e ignominia de Cristo!
¡Oh Alejo bendito!
que en la flor de tu juventud,
por obedecer a la inspiración del Señor,
dejaste a tu esposa
y saliste como otro Abraham
de la casa de tus padres,
y habiendo repartido
lo que llevabas con los pobres,
viviste como pobre y mendigo
tantos años desconocido
y menospreciado entre los hombres.
