Por la mañana
Jesucristo se ha perdido;
la Virgen le va a buscar.
De huerto en huerto;
de rosal en rosal.
Debajo de un rosal blanco
un hortelano está.
Hortelanito dime la pura verdad!
Si a Jesús, El Nazareno,
por aquí viste pasar?
Sí, Señora que le he visto,
antes del gallo cantar!
Una cruz lleva en sus hombros,
que le hace arrodillar.
Una corona de espinas,
sus sienes traspasar.
Una soga atada a la garganta,
que de ella tirando va.
Entre judíos y judías,
bien acompañado va.
Caminemos Virgen Pura
por el Monte del Calvario.
Que por presto que lleguemos,
ya le habrán crucificado,
ya le atraviesan sus pies,
ya le clavan sus manos.
Ya le tiran la lanzada en su divino costado!
La sangre que derramara está en el Cáliz Sagrado.
El hombre que la bebiera,
será bien aventurado;
será Rey en este mundo,
y en el otro coronado;
será feliz mientras viva
y de toda mala infestación guardado.
El que esta oración dijera
todos los Viernes del Año,
todos los Viernes del Año,
sacará un alma de pena y la suya de el pecado,
quien la sabe y no la reza
quien la oye y no la aprende,


